domingo, 26 de septiembre de 2010

La formación de profesionistas de la administración de PyME´S y de empresas, un comparativo

La formación profesional de las áreas económico-administrativas, desde su incierto origen marcado por algunos teóricos en 1911 con la aparición de la obra de Taylor The Principles of Scientific Management, el más antiguo exponente científico claramente influido por la corriente positivista de la época y que da pauta a las universidades de una formación basada en el paradigma francés y que se distinguen por un pensamiento mecanicista tradicional y que aun hoy conocemos.


Otra corriente teórica más antigua, señala a la revolución industrial, movimiento que inicia a mediados del siglo XVIII en el viejo continente, en el país más poderoso de la época, Inglaterra, lugar en donde la estructura social y laboral se transforman rápidamente, pues las circunstancias obligan al cambio para mantener su influencia económico comercial, acontecimientos propicios para el origen natural de las escuelas de administración con una influencia filosófica basada en el paradigma español, que con el paso del tiempo y la influencia francesa, debieron surgir variadas propuestas por documentar y que se ven reflejadas en las obras del economista inglés, de finales del siglo enunciado, Adam Smith como el más matizado del área del conocimiento y de la que podemos enunciar la más subrayada obra: Riqueza de las Naciones.

Sea la primera, o la segunda propuesta, ambas son de una clara orientación centrada en el poder económico, ya sea proveniente de los grandes capitales individuales que influyeron en el poder político, como el primer caso, o macroeconómicos provenientes de la política que apoyan claramente el surgimiento de unos cuantos inversionistas, que lo mismo terminan sentados en el poder político, como el segundo de los casos. Ambas situaciones son origen de grandes capitales y de grandes corporaciones que requieren profesionistas que optimicen sus recursos con objetivos claramente económicos para unos cuantos.

El trabajo subordinado descrito, insistimos de origen incierto convenientemente, no tiene cabida ni relación alguna con el origen del trabajo independiente o de la realidad del trabajo subordinado para pequeñas y medianas empresas, ahora conocidas como PyME´S, y por supuesto, al no reconocerse completamente desde la política de estado, ha sido por muchos años prácticamente inexistente el apoyo desde todos los ángulos posibles, incluyendo la preparación profesional para enfrentar la realidad que muestran los números que más adelante mostramos.

Si el significado de administración implica una conducción racional de esfuerzos, actividades e incluso recursos para que una organización humana tenga éxito en sus fines propuestos, crezca o simplemente sobreviva, entonces estamos ante un dilema más amplio en cuanto al origen de personas dedicadas a administrar empresas propias o ajenas, llámese profesionista o no, finalmente administrador, aun y con todo lo que implica su muy posible empirismo o bien su falta de formalidad científica. Lo que es un hecho innegable, el origen es entonces tan antiguo como lo pudiésemos rastrear con evidencias históricas de tiempos seguramente muy remotos y con documentación de lugares tan apartados como el lejano oriente, o más cercanas y tradicionales como el viejo continente, en ambos lugares tienen origen empresas que aun hoy sobreviven, gracias a una buena administración o conducción racional y que ahora nos sorprende como la siguiente nota periodística:

¿Puede un empresario actual imaginar que su negocio seguirá en actividad y en manos de su familia dentro de 14 siglos? La respuesta es, obviamente, no. Tuvo suerte el constructor de templos japonés Kongo Gumi, quien fundó su empresa familiar nada menos que en el año 578 de nuestra era, y sigue funcionando. (Carrizo Couto, 2007)

El artículo continua, al igual que muchas preguntas sin respuesta ¿Quién y cómo la administraron para trascender? la administración empírica ¿Cuándo surgió?, si existen las 100 más antigua empresas familiares según lo da a conocer O´Hara, William y Mandel, Peter en su libro Centuries of Success, ¿A sido obra de la casualidad? O ¿Ya implican un digno ejemplo de una administración ideal que trascienda el tiempo?

Las respuestas, a estas y muchas otras más, evidentemente siguen siendo objeto de estudio, pero sobretodo, implican evidencia que le dan a la administración de PyME´S su propia identidad, un campo de acción que hasta ahora ha corrido en paralelo con la administración de las grandes empresas, pero que demanda una atención más puntual y orientada a las necesidades de una realidad con la que vivimos en lo cotidiano y que le debemos, según datos de la Secretaría de Economía, su contribución con el 40% de la inversión y el PIB nacionales, la generación del 64% de los empleos, el 99% de instalaciones, aunque tan solo representan el 6.7% del total de exportaciones, –para tener un referente, Italia, en el mismo rubro, tiene el 40%- tan solo el 25% tienen acceso a fuentes de financiamiento, aun a pesar que desde la federación existen más de 130 programas que generalmente incurren en subejercicio al no ser aprovechados, hay evidencia no documentada del muy bajo aprovechamiento de la tecnología, agravado por la falta de capacitación, factores que se ven reflejados en que de las PyME´S que nacen cada año, tan solo el 10% se desarrolla en la economía nacional, 25% tienen un escaso desarrollo y por tanto su supervivencia está comprometida constantemente y el 65% desaparecen antes de los dos años de vida.

Por lo que se refiere a la competitividad, que debiese ser simplemente el cumplimiento cabal de las 3E eficiencia, efectividad y eficacia, la primera entendida como la administración de recursos, la segunda como el impacto de las PyME’S en su entorno y la última como el logro de los objetivos internos de las PyME’S. Pareciera nada más lejano de la realidad al confrontar lo exigible en el microambiente con la realidad macroeconómica que debiese respaldar estos propósitos, por ejemplo, en el entorno empresarial nos sigue agobiando de manera importante los excesos de trámites obligatorios, muchos de ellos absurdos que hacen difícil la creación del concepto de ventanilla única como en gran parte de los países que cuidan este nicho tan importante de mercado interno, la extrema complejidad y el enorme laberinto de impuestos que fomentan la evasión y el costo que todo esto representa, tanto de oportunidad, como en lo económico en el que podemos incluir la corrupción.

Aunado a lo anterior, podemos sumar la carencia casi absoluta de sistemas de información, centros integrales que además de informar, asesoren a los microempresarios en todo el país. En la formación de emprendedores, existen programas interesantes y muy competitivos, pero poco prácticos e inaccesible para la mayoría de la población, por lo que hace falta una descentralización y pulverización geográfica de estos centros para solventar por lo menos la variable más crítica. En nuestro país, tampoco existe una estrategia y política integral clara de desarrollo regional y los gobiernos estatales poco les ha interesado el problema, tan solo crean instancias gubernamentales para recoger votos, el financiamiento que estas requieren, además de escaso, muy tortuoso el camino de su tramitación, y un último ejemplo, la internacionalización, todos los programas de exportación, están en pocas manos, hay carencia de programas específicos para la PyME´S, no hay infraestructura para la promoción de exportaciones e inversión extranjera en la embajadas de México en otras naciones, se carece de mecanismos de promoción de inversiones y proyectos conjuntos, coinversiones o alianzas estratégicas y, finalmente, son prácticamente inexistente programas oficiales e inexistentes programas privados de capital de riesgo, en otras palabras, la credibilidad y la confianza es quimérica.

Es entonces de destacar, que el camino de las PyME´S y de sus profesionales, puede ser visto de dos formas, como una enorme problemática que hace ver un camino imposible y profesionistas del área destinados al fracaso, o la segunda posibilidad, una enorme oportunidad, amplia y retadora, lejana de la problemática de saturación que presentan los profesionales de la administración orientadas a las necesidades del poder económico, una carrera entonces con gran futuro, alejadas de la tentación del mecanicismo aun vigente y más cercana a esquemas orgánicos totalmente flexibles, licenciados en administración de PyME´S, una carrera que implica grandes retos, pero que le esperan grandes satisfactores a nivel individual, a nivel microeconómico, a nivel social y a nivel macroeconómico, una carrera de pioneros orientados a crear un nuevo paradigma que creé o transforme pequeños negocios y los trascienda como grandes empresas y un paradigma educativo, necesario para su formación, que impulse profesionistas reflexivos, visionarios estratégicos, competentes, creativos e innovadores, sistémicos, con inteligencia social, constructor de redes, de gran apertura al cambio, tolerante a la diversidad, multicultural, en pocas palabras, un transformador de entornos adversos en entornos diversos y maleables a su tiempo y circunstancias a enfrentar.

Bibliografía:


Carrizo Couto, R. (06 de Mayo de 2007). La empresa familiar más antigua del mundo tiene 1,289 años. Recuperado el 15 de Septiembre de 2010, de El País.com: http://www.elpais.com/articulo/economia/empresa/familiar/antigua/mundo/tiene/1289/anos/elpepueco/20070506elpepieco_6/