en pequeños pueblos sin
demanda.
Un ejemplo, lo constituye
el Instituto Tecnológico de Querétaro o ITQ, también cientos de rechazados por
que su reputación ha trascendido fronteras estatales, la ironía es que la mayor
parte de los que se quedan fuera, son del interior del estado, en donde el ITQ
se dio a la tarea con el Gobierno de Querétaro de aperturar 10 Unidades
pequeñas aprovechando la tecnología y la planta docente que le ha dado el
prestigio que, para sorpresa y, como ejemplo también, hay grandes dificultades
para completar la matrícula en Arroyo Seco, entre varios municipios más donde
está presente, e incluso con riesgo de no abrir alguna carrera por baja
matrícula.
Si consideramos que tan
solo el SNIT tiene al derredor de 250 tecnológicos en la república, solo 1 es
el mencionado ITQ y, que de ellos aproximadamente 60 ya trabajan con x cantidad
de unidades en el interior de los estados para preparar ingenieros, estamos
hablando de una gran oferta desaprovechada en esos pequeños centros urbanos,
tan solo esos 7000 no tiene razón de ser desde los números y, me lleva a concluir
tristemente, la ley de la oferta y la demanda es proporcional a la
concentración de oferta en grandes núcleos poblacionales, hay mucha oferta que
no satisface a los excesos de demanda y, en los pequeños pueblos, lo que se
oferta, no tiene demanda, porque prefieren desplazarse a donde “se ve más gente”,
como cuando buscamos un puesto callejero para cenar, aunque salga más caro,
aunque el sacrificio separe familias y, múltiples variables dependiente e
independientes por investigar desde la sociología, antropología, economía,
psicología e incluso como tema periodístico.
No está importando si la educación se está acercando a las zonas marginadas, como es el caso, aunque la razón sea para darles una oportunidad de desarrollo, lo visible sigue aprisionándonos en lo visible, la educación aun no es importante para nuestros jóvenes por sus alcances de largo plazo, aun es un gasto que simplemente hay que hacer y un precio a pagar por estatus o posición familiar o social, la tan sonada democratización educativa o derecho social a la educación aun es un sueño, solo espero que no muy lejano.